Este limpiador es uno de los más amados por su fórmula balanceada, que combina ácidos exfoliantes de alta eficacia con extractos botánicos calmantes. Ideal para pieles con acné o tendencia a brotes, ofrece una limpieza profunda sin comprometer la suavidad.
Ácido Salicílico (BHA): limpia profundamente los poros, reduce la inflamación y controla el exceso de sebo. Perfecto para pieles grasas o con acné activo.
Ácido Láctico (AHA): exfolia suavemente la superficie de la piel, mejora la textura y aporta suavidad.
Ácido Glicólico (AHA): ayuda a difuminar manchas posinflamatorias y unifica el tono.
Gluconolactona (PHA): potencia los beneficios exfoliantes mientras mejora la hidratación y la textura general.
Lavanda (extracto y aceite): calmante, antiinflamatoria y antiséptica; reduce irritación y ayuda a equilibrar el sebo.
Romero: antiinflamatorio y antimicrobiano natural, ideal para desinflamar granos y combatir bacterias asociadas al acné.
Tomillo, Cedro Japonés y Loto: aportan propiedades calmantes y ayudan a mantener la piel en equilibrio.
Fermento de levadura: mejora la hidratación y fortalece la barrera cutánea.
Si tu piel es sensible, es mejor optar por una alternativa más suave. Si no es tu caso, incorpora este limpiador progresivamente:
Comienza usándolo 3 veces por semana
Aumenta hasta usarlo todas las noches
Incluso puedes usarlo en el día si tu piel lo tolera
Acompáñalo siempre con una buena hidratante adecuada a tu tipo de piel.
Una piel más limpia, equilibrada, con menos brotes y una textura visiblemente más suave.