Limpieza profunda, poros purificados y una piel visiblemente más luminosa.
Un limpiador facial 2 en 1 que combina el poder del extracto puro y la fermentación de pétalos de caléndula para ofrecer una limpieza profunda sin resecar. Su fórmula botánica y rica en fermentos trabaja para equilibrar, suavizar y revitalizar la piel desde el primer uso.
Limpieza profunda sin resecar, ideal para quienes buscan poros más limpios y piel más equilibrada.
Acción antiinflamatoria y antiséptica gracias a la caléndula pura y fermentada, perfecta para pieles propensas al acné.
Nutrición e hidratación con extractos de acacia, centella asiática, ginseng y oliva.
Renovación celular impulsada por fermentos de lactobacilos y vitaminas esenciales.
Textura suave y versátil, con dos modos de uso para personalizar tu rutina.
Aporta luminosidad natural y ayuda a unificar el tono gracias a la niacinamida y el cóctel de vitaminas A, B, C y E.
Ideal para todo tipo de piel, excepto pieles muy sensibles.
Caléndula pura y fermentada — Calmante, antiinflamatoria y antiséptica.
Centella asiática, acacia, ginseng y oliva — Nutren, hidratan y fortalecen la barrera cutánea.
Fermentos de lactobacilos — Aportan ácidos grasos esenciales y favorecen la renovación celular.
9 aceites vegetales (girasol, rosa de damasco, jojoba, semilla de uva, entre otros) — Limpian sin deshidratar.
Niacinamida y vitaminas A, B, C y E — Mejoran el tono, la luminosidad y la vitalidad de la piel.
Porque combina la eficacia de un limpiador profundo con el confort de una fórmula nutritiva y botánica. Es perfecto si buscas prevenir brotes, mejorar la textura y devolverle a tu piel un aspecto fresco, uniforme y lleno de vida.