Descubre un limpiador facial que combina tradición botánica y tecnología avanzada para ofrecer una experiencia de limpieza nutritiva, equilibrada y reparadora. Enriquecido con centella asiática fermentada por 120 horas, este aceite‑espuma limpia a profundidad mientras calma, suaviza y revitaliza la piel desde el primer uso.
Rica en asiaticósido, ácido madecásico y ácido asiático, activos reconocidos por:
Calmar irritaciones e inflamaciones
Acelerar la cicatrización
Estimular la producción de colágeno
Aportar firmeza y elasticidad
Su fermentación prolongada potencia su absorción y eficacia.
Una mezcla exclusiva de ficus, casia, mejorana, ciprés y sauce blanco que:
Desintoxican la piel
Promueven una renovación celular óptima
Mejoran la luminosidad y la textura
La base de argán, jojoba, macadamia y semilla de uva aporta:
Ácidos grasos esenciales
Vitaminas antioxidantes
Suavidad y protección frente al daño ambiental
Formulado con un complejo biomimético de ceramidas, que refuerza la barrera natural de la piel, mejora la retención de humedad y mantiene el rostro equilibrado y resistente.
Limpieza profunda sin resecar
Piel nutrida, calmada y visiblemente más suave
Textura más uniforme y luminosa
Sensación de confort inmediato
Un acabado radiante y saludable
Hipoalergénica
Libre de parabenos, sulfatos y siliconas
Apta para pieles sensibles
